Esta guía la escribimos nosotros mismos, en español sencillo, basándonos en las guías públicas de organizaciones como el Immigrant Legal Resource Center (ILRC), la ACLU y el National Immigrant Justice Center. La Constitución protege a toda persona que está en Estados Unidos, sin importar su estatus migratorio — el problema es que, en el momento, el miedo hace difícil recordar cómo usarlos. Por eso la Tarjeta Roja vive dentro de Avisa: para tenerla a la mano cuando más se necesita.
Desde hace más de una década, organizaciones de inmigración reparten una tarjeta pequeña — roja, del tamaño de una tarjeta de crédito — con sus derechos escritos para que usted la muestre en silencio en vez de tener que improvisar qué decir frente a un oficial. Hoy existe en más de 50 idiomas. No es un documento legal ni lo protege por sí sola: es un recordatorio, escrito con calma, de las mismas cosas que esta página explica.
Que usted tiene derecho a guardar silencio, a no firmar nada sin que su abogado lo revise, a no abrir la puerta sin una orden firmada por un juez, y a pedir hablar con un abogado.
Un toque en la app se la muestra en pantalla, en español y en inglés, lista para enseñarla — no hace falta buscarla ni tener señal.
La mayoría de la gente cede su puerta porque un papel con sello oficial se ve igual de serio, sea cual sea. No lo es. Esta es la diferencia que más cambia lo que puede pasar:
La firma un juez. Dice el nombre de un tribunal (una corte estatal o una corte federal de distrito), tiene su nombre y dirección correctos, y trae la firma y fecha del juez. Esta sí obliga a dejar entrar a un oficial a su casa.
La firma un oficial de ICE, no un juez — es en realidad una orden de arresto o deportación, no un permiso para entrar a su casa. Por sí sola, no lo obliga a abrirle la puerta a nadie.
Si un oficial le muestra una orden, usted puede pedir verla por la ventana o que la pasen por debajo de la puerta antes de decidir algo — sin abrir.
Puede hablar a través de la puerta cerrada. Pregunte quién es y de qué agencia — ICE y la policía local no son lo mismo, y a veces un oficial de inmigración se identifica solo como "policía".
Que la muestren por la ventana o la pasen por debajo de la puerta. Busque si dice el nombre de una corte y si la firma es de un juez — no de un oficial de ICE.
Puede decir, con calma: "No doy mi consentimiento para que entren". Si entran de todas formas, repita que no da su consentimiento, pero no oponga resistencia física.
No corra, no discuta ni forcejee. Mantenga las manos visibles y avise antes de moverse — por ejemplo, antes de sacar su identificación de un bolsillo.
Tiene derecho a preguntarlo directamente. Si le dicen que puede irse, retírese con calma.
No tiene que responder dónde nació, cómo entró al país, ni su estatus migratorio. Puede decir: "Prefiero guardar silencio y hablar con mi abogado".
Las mismas reglas aplican: guarde la calma, no corra, y recuerde que su empleador no puede obligarlo a responder preguntas sobre su estatus migratorio. Tenga memorizado o escrito un número de contacto de emergencia — alguien que sepa qué hacer si usted no llega a casa.
Mentir sobre su estatus o dar documentos falsos. Puede convertir un problema migratorio en un problema criminal aparte.
Firmar cualquier cosa sin entenderla o sin un abogado. Incluyendo formularios que parecen simples trámites.
Correr, resistirse físicamente o discutir con el oficial. No cambia el resultado legal y sí puede agravar la situación en el momento.
Asumir que quien toca la puerta es policía local. Pregunte de qué agencia es — ICE y CBP a veces se identifican de forma ambigua.
No inventamos esto — lo resumimos de guías públicas hechas por organizaciones legales con décadas de experiencia en esto. Si quiere material imprimible en más de 50 idiomas, o una guía más detallada, estas son las fuentes originales:
Tarjetas Rojas — Immigrant Legal Resource Centerilrc.org ↗ Conozca sus derechos — ACLUaclu.org ↗ Si se encuentra con ICE — National Immigrant Justice Centerimmigrantjustice.org ↗Red Avisa y Avisa no son un despacho de abogados. No ofrecemos representación legal ni asesoría legal individualizada, y nada en esta página sustituye la opinión de un abogado con licencia.
Esta guía es información general para ayudarlo a entender sus derechos — no es una garantía de lo que pasará en su caso, que siempre depende de los hechos específicos de su situación. Si usted o alguien en su familia enfrenta un proceso de inmigración, busque a un abogado de inmigración con licencia o a una organización legal sin fines de lucro lo antes posible.